Otra vez Noviembre
en Mayo, después de tanto tiempo; hacía dos años que no pasaba y
no pudo caer en peor momento. Mi estado de ánimo no era el adecuado
como para disfrutar de esta primavera en otoño, casi finales de
otoño y principios de verano, donde las hojas caen de los árboles y
las flores perfuman el aire con aroma a jazmín y rosas. La vida está
llena de situaciones inoportunas, aunque no me quejaba; era un regalo
que nos había mandado la naturaleza y era mejor que nada. Mientras
tanto seguía con mi rutina habitual: Levantarme, darme una ducha,
cepillarme los dientes, desayunar y caminar al trabajo; una rutina
aburrida, pero que me mantenía con la cabeza ocupada en otras cosas
y me alejaban de mi dolor, anestesiaba un poco la herida a carne viva
que tenía abierta en el pecho. Esa mañana hubo un quiebre: Cuando
prendí la tele para ver la primera edición del noticiero la chica
del clima estaba diciendo: Hoy
el tiempo nos sorprende adelantándonos nuevamente, después de dos
largos años, al mes de noviembre en este día veinte de mayo. Así
que nada de abrigos esta mañana porque tenemos una temperatura de
treinta grados y va a aumentar a treinta y seis acercándonos al
Vodka y tinta
jueves, 18 de septiembre de 2014
miércoles, 30 de julio de 2014
209
209
Le gustaba. Sentir la vibración a través del mango del cuchillo cuando penetraba en su victima era algo que lo ponía eufórico. El rojo brillante de la sangre, que se desprendía en grandes cantidades de la herida, era una obra de arte, un impacto visual, un complemento que enceguecía su razón y embriagaba el poco sentido de piedad que poseía. Por su parte, la victima desesperaba por huir. Gritaba con tanta fuerza que las cuerdas vocales estuvieron a punto de desgarrarse, golpeaba frenéticamente al hombre que estaba arrodillado a su costado. Lloraba; el costado de sus ojos eran un río de lágrimas, pero sabía que nada de lo que intentara iba a funcionar. Con cada puñalada le sacaba un poco más de vida, notaba como los ojos se le cerraban y la desesperación se aplacaba de a poco. Sus manos dejaron de hacer fuerza, las uñas ya no rasgaban la carne del asesino. Todo oscureció.El victimario sintió un cosquilleo de placer por todo su cuerpo, sacó el cuchillo del cadáver y lo tiró a un costado; este se deslizó, hizo un ruido metálico y manchó de sangre el suelo de adoquines. El se quedó arrodillado observando con su mirada fría, con la respiración agitada y una calma infinita.
martes, 8 de julio de 2014
Una eternidad unidos
Una eternidad unidos
Estaban todas las persianas cerradas pero entraba una pequeña penumbra a
través de la ventanilla de la puerta de entrada. El equipo de audio reproducía
un CD de música pesada, tal vez de Marilyn Manson, y la televisión mostraba las
noticias de la semana
proyectando colores fríos sobre la pared. En la mesa de la cocina había una botella de Chivas Regal por la mitad, un vaso y una gran cantidad de fotos desordenadas.
proyectando colores fríos sobre la pared. En la mesa de la cocina había una botella de Chivas Regal por la mitad, un vaso y una gran cantidad de fotos desordenadas.
miércoles, 5 de febrero de 2014
Vértigo
Tal vez debería reemplazar la tristeza por el odio. Dejar que todo fluya. Extender las manos, acariciar el viento por unos instantes y mirar hacia abajo. Si, hacia abajo. Sentir el vértigo; esa sensación extraña en el estómago y el palpitar frenético, arrítmico y sufrido de mi corazón. Palpar el agua amarronada con la mirada. Sentir el frío. Esperar a que caigan los primeros copos de nieve, después de que se forme la tormenta, que las nubes eclipsen al sol y que la luna no ilumine. Puedo esperar a que todo esto ocurra, pero no puedo esperar tu llegada. Que agarres mi mano, que me salves del peligro, de mi angustia y de mi inminente suicidio. Me dejo caer. La oscuridad me atrapa y me envuelve en un manto de seda negro. La muerte me abraza, me besa, me toca; cubre mis ojos de negro y todo se diluye. Se pierden los sonidos, desaparece el viento y los copos de nieve ya no acompañan mi caída.
Todo se calla.
Tu voz pronuncia mi nombre
Hace unos meses me animé a escribir mi primer poesía. No soy mucho de leerla, pero descubrí que me gusta escribirla. En mi opinión, el resultado un texto perfectamente imperfecto. Pero lo que realmente vale no es mi auto crítica, sino las de ustedes...
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