jueves, 18 de septiembre de 2014

Paradoja

Otra vez Noviembre en Mayo, después de tanto tiempo; hacía dos años que no pasaba y no pudo caer en peor momento. Mi estado de ánimo no era el adecuado como para disfrutar de esta primavera en otoño, casi finales de otoño y principios de verano, donde las hojas caen de los árboles y las flores perfuman el aire con aroma a jazmín y rosas. La vida está llena de situaciones inoportunas, aunque no me quejaba; era un regalo que nos había mandado la naturaleza y era mejor que nada. Mientras tanto seguía con mi rutina habitual: Levantarme, darme una ducha, cepillarme los dientes, desayunar y caminar al trabajo; una rutina aburrida, pero que me mantenía con la cabeza ocupada en otras cosas y me alejaban de mi dolor, anestesiaba un poco la herida a carne viva que tenía abierta en el pecho. Esa mañana hubo un quiebre: Cuando prendí la tele para ver la primera edición del noticiero la chica del clima estaba diciendo: Hoy el tiempo nos sorprende adelantándonos nuevamente, después de dos largos años, al mes de noviembre en este día veinte de mayo. Así que nada de abrigos esta mañana porque tenemos una temperatura de treinta grados y va a aumentar a treinta y seis acercándonos al